No encuentran al asesino del abuelo del Mapu y crece la bronca de los familiares

Desde un principio, los familiares de la víctima señalaban a Héctor “Rulo” Sánchez como el responsable del crimen, incluso antes de que apareciera el cuerpo.

A pesar de no contar con demasiados recursos económicos ni con mucha gente que lo pueda albergar, siguen sin encontrar a Héctor “Rulo” Sánchez, el único sospechoso de haber matado a Darío “Chindo” Sánchez, su padre.
La víctima, un abuelo de 71 años que vivía en el barrio Anai Mapu, fue encontrado sin vida en la zona de El 30, a metros del canal principal de riego. Había desaparecido una semana antes, justo el día en que denunció a su hijo en la comisaría del barrio por violencia familiar. Desde entonces nada se supo de él hasta que lo encontraron sin vida.
Desde un principio, los familiares de la víctima señalaban al Rulo como el responsable del crimen, incluso antes de que apareciera el cuerpo. Sin embargo, nada se hizo para evitar que el sospechoso se diera a la fuga una vez que apareció muerto el anciano, ya que hasta ese entonces se encontraba realizando su vida normal en la casa en la que convivía con su padre.
El Rulo Sánchez ya estuvo preso por diferentes hechos delictivos. El más grave fue el asesinato de una travesti en Neuquén. Sin embargo, también fue condenado por diferentes robos perpetrados en prostíbulos y casas de masaje en la vecina capital. Sus víctimas fueron siempre mujeres o travestis.
Inacción
La familia Sánchez se mostró molesta en los últimos días por la falta de acción de la fiscalía y la Policía. Aseguran que en varias oportunidades les acercaron datos sobre el posible paradero del hombre, de 40 años, pero nunca lograron hacer mover a los responsables de buscarlo, más allá de que está vigente el pedido de captura.
En un momento se había informado que el prófugo estaba en una vivienda del barrio San Lorenzo, y luego que se encontraba en Valentina Norte, siempre en Neuquén. Pero en ninguno de estos lugares se logró dar con él y los familiares no sólo están enojados, sino que también tienen miedo por lo que les pueda suceder, teniendo en cuenta los violentos antecedentes de Rulo.