Un grupo de niños atacó a piedrazos a un colectivo en Cipolletti y no provocaron una tragedia de milagro. Las piedras destrozaron una ventanilla que bañó en astillas a una pasajera que iba sentada cerca del vidrio.
El grave hecho ocurrió en la noche de este martes, alrededor de las 20:30, cuando un colectivo de la empresa Pehuenche que realizaba el recorrido del ramal interurbano A fue atacado con una lluvia de piedras.
El vehículo circulaba por calle Naciones Unidas, en sentido sur a norte, y en proximidades a la calle Juan XXIII, en su paso por el barrio Luis Piedrabuena, un grupo de niños comenzó a arrojar piedras.
Producto del ataque, una de las ventanillas traseras estalló y bañó de vidrios a una pasajera que iba sentada en ese lugar. Por fortuna la mujer no sufrió heridas debido a que esas ventanas tienen como característica de seguridad que ante una rotura estallan en pequeños trozos que impiden que se conviertan en objetos cortantes.
Según se pudo conocer, los atacantes serían un grupo de niños de entre 10 y 12 años que perpetraron el hecho vandálico como una forma de juego.
"Es lamentable que suceda esta agresión porque podría haber sido algo muy grave. Y lo más preocupante es que hay menores involucrados en el ataque", comentó a LM Cipolletti Daniel Solís, responsable del área de Transporte Municipal.