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Murió víctima del fuego en el geriátrico

Uno de los ancianos del hogar San Gabriel no logró superar las complicaciones respiratorias que le provocó el siniestro del edificio.

Se trata de un hombre de 82 años que se encontraba en gravísimo estado por las quemaduras y la inhalación de humo.
 
Un hombre de apellido Moral Catalán, de 82 años, murió tras una semana de internación por las graves quemaduras que sufrió cuando el geriátrico San Gabriel, en el que hacía un tiempo vivía, se incendió. Otro de los residentes que fueron afectados seriamente por las llamas es un abuelo, de 87 años, quien aún se encuentra luchando por su vida. El octogenario permanece internado en el hospital de General Roca y su estado de salud es delicado.
Moral Catalán fue una de las víctimas que personal de la Comisaría 24 logró rescatar. Hasta ese momento la dotación de Bomberos no había llegado y ante la situación los policías no dudaron en entrar para ayudar a los abuelos.
Pudieron sacar de entre las llamas a nueve ancianos. Dos de ellos eran los que presentaban las quemaduras más graves. Se trataba de Moral y el abuelo que hasta ayer permanecía internado en el centro de salud roquense.
“Después que logramos rescatarlos nos dimos cuenta que parte de su piel había quedado en el uniforme de los efectivos que lo sacaron”, relató una fuente policial. La dramática escena corresponde al rescate de Moral.
El hombre permaneció una semana internado y pese al esfuerzo de los médicos falleció como consecuencia de las graves heridas que sufrió. “Su estado era delicado porque tenía sus vías respiratorias completamente quemadas. La tarde del martes hizo un paro cardíaco que no pudo resistir”, aseguró una fuente médica.
Los dueños del hogar podrían enfrentar cargos por el delito de homicidio culposo.
 
Tragedia
El incendio se registró el martes pasado en el geriátrico que se encuentra sobre Juan XXIII. Comenzó cerca de las 20. Los primeros en llegar fueron policías de la Comisaría 24, quienes entraron y rescataron a los ancianos que estaban dentro de la vivienda. Poco después llegó una dotación de Bomberos que trabajó por más de una hora en el lugar.
Las pericias confirmaron que se trató de un desperfecto eléctrico. El fuego comenzó en un caloventor que se encontraba bajo la cama de uno de los abuelos y en pocos minutos se esparció por toda la vivienda.
Desde la Dirección de Comercio y del Ministerio de Salud Pública se resolvió que el geriátrico continuará clausurado. La medida se tomó tras una inspección que realizaron las autoridades.
La tragedia dejó a la luz algunas irregularidades. Desde la Dirección de Comercio se informó que el lugar contaba con un acta contravencional, por lo que su clausura era inminente. Inclusive, en dos oportunidades, los responsables del geriátrico denegaron el ingreso de los inspectores municipales.