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Marcela Patricia Fernández tenía 58 años y trabajaba de operadora en una base de taxis.
El último martes estaba sola cuando se inició el fuego en un sector de la vivienda ubicada en cercanías del barrio 80 Viviendas. Fue un incidente de lo más dramático, que conmovió a la comunidad de la localidad costera rionegrina. La mujer no pudo escapar por las rejas de una ventana. Los vecinos también intentaron ayudarla, pero no pudieron ingresar debido a la intensidad de las llamas y el humo.
Lo lograron dos suboficiales de la Comisaría 10ma que llegaron en ese momento y derribaron la puerta.
El fuego ya se había propagado por el interior del inmueble, por lo que los policías debieron atravesar un pasillo infernal. En su habitación, situada al fondo, encontraron a Marcela, debajo de un colchón como último refugio, que también había comenzado a arder. Después llegaron los bomberos y apagaron las llamas.
Inicialmente atendieron a la víctima en el hospital local (foto), pero a causa de la severidad de las lesiones fue derivada al establecimiento sanitario privado de la capital provincial, donde ingresó en estado de coma y quedó internada en terapia.
Su ex pareja Julio López del Pino, contó a mediados de semana que le realizaban una tomografía computada.
“Los pulmones están bien, pero tiene las vías respiratorias comprometidas”, indicó en las redes sociales el conocido empleado municipal y dirigente de ATE,
Habían albergado una posible recuperación, y entre familiares y conocidos comenzaron a reparar la casa incendiada, destacó Del Pino, quien tras el siniestro había resaltado la labor del sargento Oscar Ramos y al cabo Marcelo Fusiman, los protagonistas del rescate.
El sábado por la noche finalmente anunció el deceso. Lamentó que los hijos que tuvieron en común no podrán despedirla, por las limitaciones que establecen los protocolos por el COVID. Este domingo por la tarde sepultaban sus restos en el cementerio sanantoniense.