Una multitud marchó ayer por las calles céntricas de Cipolletti en la convocatoria para conmemorar un nuevo 8M, por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que incluyó un paro laboral.
La concentración se realizó en la plaza San Martín, desde donde luego los manifestantes transitaron al ritmo de batucadas y entonando cánticos alusivos a la defensa de los derechos del género.
En la columna, que superó las tres cuadras, se observaron estandartes de organizaciones feministas, sindicales y de partidos de izquierda, aunque como es habitual las mujeres se autoconvocaron en una manifestación sin distinciones políticas.
También hubo carteles en recuerdo de varios de los tantos crímenes que ocurrieron años atrás en la ciudad, y que tuvieron como víctimas a una cantidad lamentable de mujeres, algunos aún impunes.
Luego de la recorrida volvieron a la plaza, donde realizaron actos representativos contra la violencia machista en los que utilizaron distinta simbología.
La fecha tuvo una trascendencia destacada y muchos organismos públicos resolvieron permitir a las empleadas sumarse a los actos sin computar las faltas. En esa línea se sumó el Municipio local, que determinó liberar al personal femenino liberarlas de la obligación de asistir a sus puestos de trabajo.