Según informó la directora municipal del área Tránsito, Silvia García, el resultado del test fue positivo. "Tenía 0,35 gramos de alcohol en sangre", precisó. Por tal motivo, el auto que conducía fue retenido. El procedimiento se llevó a cabo el miércoles por la tarde, en las calles Irigoyen y España.
De acuerdo a la normativa municipal vigente, la tolerancia de alcohol para choferes de transporte de pasajeros y de carga es cero. Queda prohibido, cualquiera sea la concentración.
El Código de Faltas establece que las personas que conducen este tipo de vehículos bajo los efectos del alcohol de o de algún estupefaciente, con una intoxicación alcohólica comprobada de 0,01 a 0,75 por litro de alcohol en sangre, serán penados con una multa que oscila entre los 700 y 1500 SAM, más la inhabilitación para conducir hasta 180 días.
El margen de tolerancia es mayor si se trata de un automovilista, en cuyo caso deberá superar los 0,5 gramos de alcohol en sangre para ser sancionado. Y quienes conduzcan motocicletas no podrán exceder el techo de los 0,2 gr/l.