Los otros dos menores de edad que los acompañaban en la camioneta Amarok secuestrada por la Policía quedaron en libertad el domingo, cuando por circunstancias que se desconocen atacaron a una joven que se encontraba en la confitería Coñac, ubicada sobre calle Roca, entre Italia y Sáenz Peña, con un amigo.
Según informaron fuentes judiciales, a Hernández se le reprochó el delito de amenazas calificadas, tenencia de arma de fuego, daño y resistencia a la autoridad. En tanto, a su amigo Vega se le acusó también de violación de domicilio.
"Se solicitó la prisión preventiva por entender que existía riesgo de fuga y entorpecimiento a la investigación. Esto último, teniendo en cuenta que hay víctimas mujeres y que existen compromisos internacionales para su protección", se indicó desde el fiscalía.
Los acusados, además, conocen a la víctima y podrían ubicarla con facilidad con el objetivo de volver a amedrentarla.
Por la fiscalía participaron Guillermo Merlo y Giovana Moro. Ellos solicitaron este lunes un plazo de 4 meses de prisión preventiva, con posibilidad de ser prorrogado en caso de ser necesario; y la jueza Rita Lucía avaló el planteo. Por lo tanto, quedaron presos.
De acuerdo a la teoría del caso, Montecino hijo y Vega se hicieron presentes en el local comercial alrededor de la 1 de la madrugada del domingo, y amenazaron a la víctima y a un amigo que estaba con ella. A la víctima le pegaron y también arrojaron una botella contra el vehículo de uno de ellos, ocasionándole una lesión en una mano con un vidrio.
Más tarde, las víctimas volvieron a cruzarse con otro dos hombres quienes los amenazaron con un arma de fuego. Finalmente, alrededor de las 2 de la mañana, los acusados intentaron escapar de la Policía, siendo detenidos tras una rauda persecución por la ciudad.
Desde la Comisaría Cuarta se indicó que la camioneta Amarok continúa secuestrada, a disposición de la Justicia.