La mujer prevé que será una ambulancia de Buenos Aires la que vendrá a buscarlo, ya que la que dispone el penal no está preparada para semejante traslado, sólo cuenta con una camilla y una sirena.
Aun así, consideró que semejante traslado es "una locura", pero el avión sanitario no sería una posibilidad.
Recordó que en la cárcel donde está detenido ya cumple una larga condena; pero no fue a dejar allí la vida. "Él la está pagando, pero es un ser humano, y debería tener el mismo derecho que cualquier persona a recibir asistencia médica", se quejó.
Ocurre que desde que los médicos del hospital Castro Rendón le encontraron un tumor en la cabeza, ya pasó un mes y medio y Domínguez aseguró que su estado de salud está peor. "Recién hoy nos dicen que en 72 horas lo van a trasladar a Buenos Aires", agregó la mujer, desesperada.
Actualmente cursa una neumonía que agravó su situación y por la cual tuvo que volver al hospital cabecera de Neuquén, para que los médicos asistan las hemorragias nasales que no podían contener en el penal.
"Ya no se levanta a atender el teléfono y está más flaco; y yo ya estoy cansada de suplicar ante la Justicia y la unidad –penitenciaria- que lo lleven a un hospital. No es un dolor de muelas lo que tiene y el tiempo nos juega en contra", expresó la mujer, movida por el enojo y la angustia.
Pese al trance que vive, dijo que "siempre hay esperanza, donde hay vida", y recordó que lo dice una mujer que ha visto a su hijo salir adelante con un solo pulmón.
"No te mata el diagnóstico, sino cómo tomarlo. Héctor está decidido a luchar y yo lo voy a acompañar. Sé que va a volver", concluyó.