Pero al margen de la noble labor a pulmón de algunos penitenciario, la filósofa también contó que encontró "situaciones duras y complejas que hay que enfrentar, como cuestiones presupuestarias y de malos tratos. Hay cárceles argentinas, principalmente en las provincias, donde todavía se tortura. Esto no puede seguir pasando".
Respecto de las condiciones de encierro que existen en el país, Cerutti entiende que "es algo que la política se lo debe como un objetivo a cumplir y también nos lo debemos como sociedad. En Suecia y Noruega las cárceles son maravillosas y hay una actitud para que se resocialicen las personas y no reincidan".
Por último, la especialista aclaró que ella piensa al otro como a un igual "aunque nos cueste pensar a quien delinque como un igual a nosotros. Todos tenemos los mismos derechos por más que se esté detenido. El preso sólo pierde la libertad pero todos los otros derechos los sigue teniendo: educación, trabajo y salud".