Expresó que una Universidad, en cuanto a su población de adultos, no debería tener «como máximo más de 30.000 ó 40.000 alumnos, y ya es mucho. Pero la Universidad de Buenos Aires tiene 330.000 y la de La Plata pasó los 100.000 hace rato, y están las de Rosario, Córdoba y otras. Mientras tanto, muchas Universidades han creado subsedes a las que les resulta muy difícil sostener».
Manifestó que «aparte de eso, los institutos de educación superior son más de 2.000 en la Argentina. Lo que nosotros proponemos es que haya una articulación fuerte entre las Universidades y los institutos y que donde haga falta se creen nuevas Universidades pero que esto sea de manera planificada. Para ello, debe haber un Consejo de Educación Superior que trabaje con el ministro de Educación de la Nación y con el secretario de Políticas Universitarias, que sería entonces de Educación Superior, y que se pueda planificar el crecimiento del sistema».