Un militar perteneciente al cuerpo del Ejército de Neuquén fue detenido ayer cuando personal de la División Tránsito confirmó que la camioneta que conducía tenía un pedido de secuestro de un juzgado de Buenos Aires.
El joven, de 24 años, manifestó que la había comprado de buena fe, pero su versión no convenció a la Policía ya que tras ser consultado argumentó no recordar con exactitud quién se la había vendido.
El vehículo, modelo Honda CVR, fue recuperado ayer por la mañana en un operativo que realizó personal de Tránsito sobre Ruta 22, a la altura del ingreso a la Isla Jordán, informó el comisario Antonio Mandagaray, desde la Regional Quinta. “Es destacable el trabajo del sargento Rivas, porque apenas vio la camioneta notó que la patente estaba adulterada y de inmediato detuvo a su conductor”, comentó Mandagaray.
El propietario de la camioneta viajaba en compañía de su cuñado y se dirigía de Roca a Neuquén. Los agentes le solicitaron los papeles del vehículo y cuando consultaron en el Registro del Automotor confirmaron sus sospechas. La camioneta tenía un pedido de secuestro de un juzgado de San Fernando, provincia de Buenos Aires.
Su propietario denunció que le había sido robado el 13 de diciembre del año pasado y poco después la adquirió el militar que ayer fue detenido.
Los agentes le consultaron al joven cómo y a quién le compró la unidad, pero éste explicó que poco recordaba de la transacción. “Sus respuestas eran muy vagas. No recordaba a quién le había adquirido la camioneta y tampoco supo responder las circunstancias en que habría hecho la compra”, comentaron desde la Regional Quinta. El joven trabaja para el Ejército y desde hace dos meses vive en la capital neuquina.
Los escasos datos que brindó el hombre que ayer fue detenido levantaron las sospechas de los investigadores. “Es muy extraño que ni siquiera recuerde el nombre de la persona con quien realizó la transacción. Esta situación nos llamó la atención”, comentó una fuente allegada a la causa.
El conductor quedó alojado en la Comisaría Cuarta. Los efectivos iniciaron ayer las averiguaciones para establecer si el joven habría sabido que su vehículo era fruto de un delito y si formaría parte de una banda que se dedica a la venta de rodados robados.