El acceso a cargos de poder, tanto en el ámbito público como el privado, es uno de los grandes desafíos de la sociedad argentina para lograr una igualdad de género plena. A pesar de las campañas y de la enorme cantidad de mujeres profesionales y políticas, su inclusión en ámbitos jerárquicos parece depender de la sanción de leyes. Un buen ejemplo son las boletas electorales, que incorporaron muchas más mujeres desde que se instruyó como piso el 30% del total de los cargos electivos.