El empresario vio por TV un local de comidas de Tucumán que había implementado un freezer solidario con alimentos que sobraban y en el que los vecinos podían dejar alimentos para los
más necesitados. Y decidió replicarlo.
Las porciones no son las sobras de los platos, sino que son alimentos en perfecto estado que no se consumieron. Son envasados en una bandeja tipo vianda con papel film y con fecha de elaboración. "El lunes comenzamos a entregar los alimentos, pero no vino mucha gente, yo creo que porque no se enteraron", explicó el empresario. Agregó que tras una nota en la emisora LU19 el martes por la mañana, al medio día llegó medio centenar de personas y se vieron desbordados teniendo que dar más raciones de las que tenían disponibles. "El martes tuve que pedirles a los cocineros que hagan un pastel de papas porque en pocos minutos la heladera quedó vacía", agregó. Conmovido por el éxito de la iniciativa, Luis salió y habló con algunas de las personas que llegaron hasta O'Higgins casi Mengelle y pudo observar que varios de los que llevaban viandas eran estudiantes universitarios. "Hace meses no como asado", le comentaban.
Los alimentos estarán disponibles de lunes a miércoles a las 12 sólo cuando haya comida, porque no es una actividad constante y regular, ya que está vinculada a que exista mercadería. "Si otros comerciantes copian la idea, el que venga a buscar comida y no consiga acá, podrá recorrer otros locales", explicó.
Sandra Araneda es repostera y la encargada de envasar la comida y ponerla en la heladera callejera. Ayer al mediodía, esperando otro aluvión de comensales, el local cocinó polenta con tuco. También había sándwiches de pernil, tartas, papas fritas y algunos postres. Agregó que el martes una mujer se acercó con la partida de nacimiento de sus 12 hijos para poder retirar 12 viandas. "Nosotros como trabajadores nos emocionamos muchos y acompañamos la iniciativa del negocio", añadió.