El hombre que fue atropellado tres semanas atrás mientras se encontraba trabajando en la plazoleta de la rotonda de ruta 22 y 151 continúa internado en una clínica privada, pero según informaron sus familiares “de a poco está mejorando”.
En tanto, ya se presentó casi una veintena de testigos a declarar en la causa. El joven, que manejaba alcoholizado, está en libertad.
El accidente ocurrió la mañana del 9 de marzo cuando José Antonio Pacheco, de 49 años, se encontraba colocando unos aspersores. Eran cerca de las 9 cuando inesperadamente un automovilista, que transitaba en un Fiat Palio, lo atropelló y huyó, informaron fuentes policiales.
En ese momento, un taxista vio hacia dónde huía y comenzó a perseguirlo. Por varias cuadras lo siguió. En el camino, el joven dejó a dos amigos que lo acompañaban y se dirigió a su casa donde estuvo escondido por más de una hora.
Una veintena de taxistas se apostó fuera de la vivienda hasta que llegó la Policía. Luego lo demoraron, lo llevaron a la comisaría y secuestraron su auto.
Un milagro
Pese a las graves heridas que sufrió la víctima, en los últimos días ha presentado una notable mejoría. “Ya le sacaron el respirador, también empezó a comer y de a poco va mejorando”, comentó Gladis, una de sus hermanas.
La mujer asegura que ha sido un verdadero milagro la recuperación de su hermano y que espera que se haga justicia. “Creo en la Justicia divina y quiero hacerlo también en la del hombre. No puede ser que este chico con lo que hizo esté en libertad”, argumentó.