Los jóvenes delincuentes, que tendrían entre 20 y 25 años, generaron las sospechas de los responsables de la atención al público, quienes por ese motivo se comunicaron con la Policía provincial, precisaron las fuentes.
Enseguida se dispuso un operativo cerrojo, y los ladrones fueron interceptados cuando intentaban fugarse junto con la pequeña criatura.
En la requisa se pudieron recuperar algunas camperas robadas y se identificó a los sospechosos. Los mecheros son oriundos de Neuquén capital y tendrían antecedentes por hechos similares.
Envuelto en una manta
La detención generó un gran despliegue policial y uno de los agentes se encargó de alzar al bebé, envuelto en una manta. En tanto, personas que circulaban por el sitio fueron convocadas a cumplir el papel de testigos y certificar el secuestro de las prendas sustraídas. Enterados de lo sucedido, no ocultaron su indignación por la utilización del bebé en el accionar delictivo.
La investigación de lo sucedido quedó a cargo de la Comisaría Cuarta que, tras la detención, notificó al juzgado de turno. Por tratarse del delito de hurto, los apresados sólo permanecieron un par de horas tras las rejas y ayer se ordenó su inmediata liberación.
El procedimiento incluyó el secuestro de una campera, que fue arrojada en la calle con la aparente intención de que no se les atribuya el robo.
Tras la detención, fueron trasladados a la Unidad Cuarta.