La gente de Cáritas no cesa de pensar de qué manera colaborar con quienes más lo necesitan y están excluidos de todas las posibilidades, por ejemplo de adquirir ropa de abrigo.
Es por eso, que teniendo en cuenta que falta muy poco para el invierno, han planteado por segundo año consecutivo la iniciativa de realizar acolchados con retazos de tela.
"Estamos convocando a la gente que traiga pedazos de tela sin uso, los recortes sin uso, porque en la parroquia hay máquina de coser y hasta una modista para enseñar a la gente de menos recursos a hacer su propia frazada", comentó Ángela.
Todas aquellas personas que quieran donar retazos de tela y guata pueden acercarlos los jueves de 17 a 19, que es el horario en el que se encuentra una modista, que voluntariamente ayuda a coser los cubrecamas.
Buenas intenciones son las que sobran en el grupo de Cáritas, es por eso que unirse a estos proyectos comunitarios, más que un gesto solidario, es una cruzada contra la exclusión que afecta cada día a más personas.