Más críticas a la fiesta Rápidas y Furiosas

Mediante un comunicado, el Consejo Municipal de la Mujer de Cipolletti no dudó en considerar la propuesta como denigrante para las jóvenes.

El Consejo Municipal de la Mujer de Cipolletti no ahorró críticas a la fiesta impulsada por un pub céntrico y que se conoció bajo el nombre polémico de “Rápidas y Furiosas”.
Luego del revuelo generado en la región y el país, los responsables del organismo resaltaron que “esta fiesta expone a las jóvenes a ser blanco de cualquier hombre que quiera besarlas. Consideramos que éste es un modo de denigrar a las mujeres, ubicándolas en un lugar de objeto sexual, cosificándolas”.
Después, hicieron hincapié en el lugar que ocupa la mujer y puntualizaron que “este tipo de prácticas sostiene y ayuda a proliferar la cultura machista y la visión androcéntrica que aún hoy continúa imperando y en la cual vivimos diariamente las mujeres, en todos los ámbitos donde desarrollamos nuestras actividades”.
A la hora de argumentar su posición, el Consejo precisó: “Queremos aclarar que el androcentrismo consiste en una visión del mundo que tiene como eje principal a los hombres y sus valores, segmentando a mujeres y hombres, reforzando los estereotipos culturales asignado a cada uno de los sexos, según los roles que deberían cumplir en los diferentes ámbitos de la vida pública y privada”.
Y cuestionaron duramente “la transacción puntual, el intercambio del papel -en manos del hombre- por el beso; nos hace pensar en la supremacía en la cual se los estaría ubicando a los hombres: serán ellos quienes elijan a la chica a la cual quiere besar. Esto nos lleva a pensar que lo único que se está transmitiendo y enseñando a los/as jóvenes adolescentes es lo normal (¿normal?) y natural de este tipo de intercambios, injustos por cierto, desigualitarios por demás”.
Finalmente, indicaron: “Esta modalidad que se fomenta nos recuerda, lamentablemente, a la prostitución y la trata de personas: el poder del hombre, quien pagando, podrá hacer uso y abuso del cuerpo de la mujer que tiene frente a sí. Es ésta una violación de los derechos humanos de las personas, al ser una actividad con fines de explotación utilizando medios que se basan en la vulnerabilidad de las víctimas”.