El robo de cables se transformó en el último tiempo en una gran preocupación para las autoridades policiales y principalmente para los responsables de empresas privadas como Empresa de Energía Río Negro Sociedad Anónima (Edersa). Cipolletti, junto a Allen y Villa Regina, aparecen en un segundo escalón en cuanto a incidentes de este tipo. La ciudad del Alto Valle que encabeza el ranking de hechos delictivos vinculados a la sustracción de cables es General Roca.
El tema fue ayer motivo de análisis en una reunión que tuvo como protagonistas a funcionarios gubernamentales y policiales, además de directivos de Edersa. Según la agencia ADN, acordaron fortalecer las medidas tendientes a erradicar el robo de cables de cobre y aluminio como modalidad delictiva y la compra-venta de metales obtenidos en forma ilícita.
La temática se abordó en el encuentro en el que participaron el ministro de Gobierno, Diego Larreguy, el subjefe de la Unidad Regional Segunda de Policía, Omar Felipe Azanza, los gerentes de Edersa Raúl Barhen y Alberto Llambí y el directivo Carlos Scaglione.
Los representantes de la empresa hicieron entrega de un informe en el que se registra la estadística del robo de cables en la región desde el 2003 a la actualidad y cuyo pico se registra en el 2007, cuando el cobre alcanzó su máximo valor en el mercado.
El comisario Azanza detalló que se conformó una brigada especial para combatir el robo de cables. De acuerdo a la estadística de Edersa, durante el 2010 la mayoría de los robos fueron perpetrados en la zona rural de General Roca y en menor medida, en Villa Regina, Cipolletti y Allen.
Los representantes de la empresa alertaron también sobre una nueva modalidad delictiva, que pasa por hacer un "by pass" en alambrados de chacras cercanas.