ver más

Marabunta perdió el invicto y Neuquén festejó

Azul, que sumó su cuarto título en el torneo Norpatagónico de rugby. La Hormiga sigue como líder en el Oficial.

Marabunta no pudo con Neuquén RC, que celebró su quinto título consecutivo en el certamen Norpatagónico, superando 20-13 (parcial 13-6) a los cipoleños en otro clásico emotivo, luchado y que tuvo mucha entrega desde ambos lados.
El cotejo se jugó en la cancha del Azul y fue válido por la quinta y última fecha del campeonato, pero también por la última jornada de la primera rueda del torneo Oficial del Alto Valle, donde lidera Marabunta, pero ahora sin invicto.
El juego tuvo un hecho curioso: a los 15 minutos se lesionó el árbitro Saúl Vilcavil y la posta la tomó Andrés Benítez, quien estaba como juez de línea.
El comienzo del partido tuvo como protagonista principal al dueño de casa. En apenas un minuto, a García se le cayó una pelota cerca del ingoal cipoleño y el propio wing falló un drop.
A los 4 minutos, un penal de Tomás Browne puso arriba al Azul y hasta los diez minutos fue todo del campeón.
La Hormiga reaccionó con el empuje de sus forwards y empató a los 19 minutos con un penal de Codon, pero enseguida apareció el efectivo pie de Browne para el 6-3 neuquino.
A los 26 minutos llegó el primer try. Una gran jugada colectiva terminó con Scaletta habilitando al zapalino Zambelli, que pese al dolor por una fuerte paralítica, voló y apoyó para el 13-3. En el cierre volvió a descontar Codon.
La reacción
En los segundos 40 minutos, la visita arrancó complicada por una amarilla a Lochbaum y eso lo aprovechó el quince dirigido por Diego Manson y Carlos Díaz.
Luego de diez minutos intensos, el Azul volvió a golpear fuerte. A  los 12 minutos, y luego de varias fases que armó Gabriel Ochoa, Rodrigo Benito rompió la defensa de la Hormiga y cayó en el ingoal del conjutno que dirige Mariano Santos.
Sin embargo, Marabunta no bajó los brazos y luego de una muy buena jugada colectiva, a los 21 minutos, Facundo Nogueira llegó al try y les dio esperanzas a los cipoleños, que hace un par de fechas perdieron la chance de llegar al último juego con aspiraciones.
Los veinte minutos finales fueron vibrantes. La defensa local no falló y la visita se quedó sin chances y sin tiempo.