La vecina tiene un poco más de 60 años y no pudo hacer nada ante los delincuentes, que se movieron en forma rápida y con el objetivo concreto de llevarse objetos de valor.
“La maniataron, no la golpearon”, explicó el fiscal Marcelo Gómez, quien se puso al frente de la investigación de lo sucedido.
Investigación
La Policía provincial tomó conocimiento de lo sucedido luego de un llamado de la víctima, que logró desatarse y llegar hasta un teléfono. En el sitio trabajó Criminalística y efectivos de la Unidad 32. Se tomaron huellas y se buscaron otras pruebas físicas aunque se desconoce si se movilizaban en algún vehículo. Los delincuentes eran jóvenes y actuaron con el rostro descubierto, indicaron las fuentes.
Las sospechas de que la víctima fue vigilada por los autores del hecho se apoyan en que su esposo abandonó la propiedad y enseguida se produjo el robo. Los hombres no permanecieron demasiado tiempo en la vivienda y, según las fuentes, no permitieron que la mujer los mirara al rostro.
Más allá de que no se ejerció violencia, llama la atención la impunidad con que actuaron los delincuentes, a plena luz del día. Las fuentes precisaron que el incidente se desarrolló pasadas las 14:30 y que la Policía se vio obligada a mantener un breve diálogo con la víctima debido a que presentaba un evidente shock por la situación vivida.
Este robo se suma al ocurrido en el barrio 12 de Septiembre, donde sí hubo violencia y las víctimas fueron golpeadas y amenazadas por dos asaltantes.