La onda expansiva que provocó el acercamiento de Alberto Weretilneck al massismo causó un remezón de gran intensidad en el oficialismo provincial. El ministro de Educación, Marcelo Mango, amenazó con la posibilidad de renunciar a su cargo en el caso de que se confirme el posicionamiento del gobernador, en tanto que el titular del INADI rionegrino, Julio Accavallo, gestionó, como afiliado del Frente Grande, partido al que pertenece el mandatario, la intervención nacional del nucleamiento en la provincia.
Vía su cuenta en Twitter, Mango ratificó su pertenencia “al proyecto nacional y popular” de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y dijo que “me apasionan las tareas más difíciles, casi imposibles. Voy a tratar de convencer a mi amigo el gobernador que no tome la decisión de irse con Massa al Frente Renovador”.
Afirmó que si la propuesta del Frente para la Victoria se termina en Río Negro “dejo el Ministerio de Educación”, tal cual manifestó haber conversado ya con el mandatario provincial.
Por su parte, Accavallo indicó que “lo que le transmití a las autoridades nacionales” del Frente Grande “es que hay un grupo importante de militantes y compañeros del FG rionegrino, entre los que se encuentra el intendente de Cipolletti Abel Baratti, que queremos seguir perteneciendo al Frente para la Victoria a nivel nacional y provincial y apoyando al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner”
Afirmó que “no queremos ser parte del proyecto neoliberal de Massa que claramente representa los intereses de los grandes grupos económicos concentrados que han intentado permanentemente derrotar el proceso de cambio que se viene desarrollando hace más de diez años y que ha beneficiado a las mayorías populares”.
En el PJ, las definiciones no tardaron también en conocerse. Hubo repudios directos, como los del intendente de General Roca, Martín Soria, quien aseveró que en los últimos días Weretilneck “lo que mejor supo hacer, que es traicionar al Partido Justicialista provincial”. Agregó que en los tres años de gestión del gobernador “no hizo nada” por Río Negro.
Por su parte, el senador Miguel Pichetto sostuvo que el alineamiento de Weretilneck “es un gran error porque la provincia está en dificultades financieras y debía mantener una buena y adecuada relación con el gobierno nacional”.