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Malestar de la Asociación Chilena con el Municipio

Le cedió las instalaciones por diez años y las tiene casi destruidas.

La conducción de la Asociación Chilena Bernardo O’Higgins está muy molesta con las autoridades de la Municipalidad porque no han cuidado como correspondía las instalaciones de su sede institucional, que fueron cedidas a la comuna en 2013 por un período de diez años. Debido al mal estado en que se encuentran, la entidad podría solicitar la devolución del inmueble.

Los reclamos comenzaron ya en época del ex intendente Abel Baratti, pero sin eco alguno. También hubo conversaciones sobre el problema con Aníbal Tortoriello cuando era todavía jefe comunal electo, y tampoco hubo solución pese a los compromisos contraídos.

En la actualidad, Lastenia Hernández, referente de la Asociación, le envió una carta a Tortoriello y otra al secretario de Cultura, Miguel Ángel Barcos, quien está hoy a cargo de las dependencias, a los efectos de solicitarles que les presten la debida atención y se ejecuten los trabajos que se habían pautado.

“No han cumplido con las obras. Tienen que arreglar el patio que está hecho un desastre, la inmundicia más grande. Tiran de todo ahí, sillas y mesas que han quebrado. Tenemos fotos de todo”. Lastenia Hernández. Titular de la Asociación Chilena

Hasta ahora, la dirigente no ha tenido mayor respuesta y por eso se evaluará la situación y los pasos a seguir en el curso de una reunión de la comisión directiva, que se concretará mañana.

En la sede, ubicada en calle O’Higgins 95, cerca de Mengelle, funciona el Centro Municipal de Danzas, donde se desarrollan intensas actividades.

Sin embargo, los actuales ocupantes no han tomado las mínimas precauciones del caso y algunos sectores, como el patio, se han convertido en un lugar lleno de mugre, donde se apilan sillas y mesas rotas, que no son reparadas y se pudren a la intemperie. Además, allí se dejaron sin protección y a las inclemencias del tiempo unas 60 bolsas de cemento de la entidad que iban a ser utilizadas para obras y que por las lluvias se estropearon, sin posibilidad ya de ser utilizadas.

El gran salón del inmueble y la confitería también muestran señales de daños sin reparaciones ni cuidados de ningún tipo.

No pueden usar su propia sede

El convenio de préstamo de las instalaciones de la Asociación Chilena preveía que su conducción iba a quedarse con el sector de oficinas y con la confitería. Pero como el Municipio iba a ejecutar algunas obras de mejora de la infraestructura, la dirigencia le cedió por un tiempo esas dependencias. Sin embargo, los trabajos no se ejecutaron y los chilenos no tienen donde reunirse. Por ello, están apurando a la comuna porque necesitan espacio para recibir el 2 de septiembre a funcionarios trasandinos que atenderán a sus conciudadanos residentes.