Además, aseguró que hay compañeros suyos que están siendo perseguidos y sancionados de manera injustificada. Y como si esto fuera poco, denunciaron malos tratos a muchas mujeres que trabajan en el organismo, situaciones que -sostienen- podría enmarcarse en la figura de violencia de género.
“Nosotros queremos sentarnos a hablar y que se atiendan nuestros planteos. Pero por ahora ni siquiera nos quieren recibir”, remarcó Caso.
Los manifestantes explicaron que esta es la primera protesta que realizan, pero aseguran que la llevan a cabo como último recurso. En ese sentido reiteraron su voluntad constante de diálogo.
La situación ya fue expuesta ante la Secretaría de Trabajo. Por el momento se encuentran en estado de asamblea permanente, pero no descartan iniciar paros sorpresivos si el conflicto sigue por la misma senda de falta de diálogo.
Manifestación en la calle
Ayer la protesta se trasladó a las calles cipoleñas. Los empleados expusieron sus reclamos en las puertas del edificio de la AIC, ubicado en la esquina de 9 de Julio y Miguel Muñoz. Allí colgaron afiches y estandartes e informaron a los vecinos que pasaban por el lugar cuál es el problema que están sufriendo.
“Nosotros queremos trabajar y vamos a seguir manifestando nuestra voluntad de diálogo. Ahora sí, pretendemos que nos paguen con la misma moneda, sino podríamos profundizar las medidas”, sentenció Caso.