La vicedirectora de una escuela de San Antonio Oeste -quien tenía más de 23 años trabajando como maestra-, le ganó una demanda a una ART, luego de haber tropezado con una baldosa suelta del colegio, lo cual le provocó una rotura de meniscos en su rodilla.
Según explicaron fuentes judiciales, el accidente se produjo a pocos minutos de terminar el turno mañana, cuando la docente se trasladaba de un auto a la sala de profesores. En medio de ese trayecto, atravesó un patio interno de la escuela, pero una baldosa levantada trabó su pie izquierdo, por lo que tropezó, cayó al suelo y se golpeó fuertemente las rodillas.
Rápidamente recibió la atención medica correspondiente, y la resonancia posterior fue concluyente: ambos meniscos rotos. Fue así que la derivaron con un médico traumatólogo del Policlínico Privado.
A partir de allí fue que le realizaron una intervención quirúrgica en la rodilla derecha y después de un par de semanas, en la rodilla izquierda. Pero al poco tiempo tuvieron que realizarle una tercera cirugía en la rodilla izquierda porque le había salido un absceso (cristalización de líquidos), tras lo cual recibió tratamiento kinesiológico durante aproximadamente 11 meses, hasta que se le otorgó el alta médica.
Pese al tiempo de rehabilitación, la mujer quedó con varias complicaciones en sus piernas, pero la Comisión Médica dictaminó que tenía secuelas menores. Con este panorama, la docente inició una demanda.
En el informe pericial se explicó que la mujer “no puede caminar en puntas de pie ni con los talones. No puede adoptar la posición en cuclillas. Miembros inferiores: Se observan cicatrices de portales artroscópicos de buena resolución. Fuerza, tono y trofismo disminuidos en ambas piernas”. También se aclaró que a pesar del tratamiento y la rehabilitación había quedado con secuelas que la incapacitan para realizar su trabajo y para su vida en general.
Además, confiaron que “estaba trabajando normalmente antes del accidente y a pesar de las lesiones degenerativas descriptas en los estudios, el accidente fue la causa del deterioro sufrido en sus dos rodillas”.
Con todas las pruebas en el expediente, la Cámara Laboral de Viedma condenó a Horizonte Compañía Argentina de Seguros Generales S.A. a abonar a la trabajadora la indemnización correspondiente por la incapacidad laboral reconocida, más los intereses.