Los estatales rionegrinos instalaron un campamento frente a la Legislatura, realizaron una marcha multitudinaria y luego coparon los balcones del recinto con banderas y a puro grito. Tanta expectativa obedecía a la posibilidad de que más de 5000 agentes públicos lograran el pase a planta permanente. La ley propuesta por el gobernador Alberto Weretilneck se trató con 9 faltazos y chicanas políticas, pero se aprobó por unanimidad.
“Son años de lucha plasmados en una ley. Este no es un logro de un gobierno o de algún partido político, es un logro de todos aquellos trabajadores que perdieron el miedo y salieron a la calle a pelear para lograr este histórico reconocimiento de derechos en la provincia”, sentenció Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE tras la votación.
Juan Carlos Scalessi, de UPCN, también destacó la medida y manifestó que “se cumplió con la palabra” que Weretilneck había dado a los gremios.
En los balcones de la Legislatura, como pocas veces, las dirigencias de los dos gremios mayoritarios se mezclaron y celebraron por igual. “El porcentaje más alto de los empleados está contratado, hay situaciones de gente que desde el 2009 está en esa situación de no tener estabilidad laboral”, dijo Aldo Capretti, de ATE.
El pase comprende a 5055 contratados en relación de dependencia por el Poder Ejecutivo cuyo vínculo contractual debe haber comenzado antes del 31 de diciembre de 2014 inclusive y haber desarrollado tareas en forma ininterrumpida hasta el momento del efectivo ingreso a la planta permanente.
El proyecto del Poder Ejecutivo fue votado con tres modificaciones. La más importante es que los aspirantes a pasar a planta permanente no deben haber incurrido durante el desempeño de sus tareas, hasta el momento de hacerse efectivo el ingreso, en hechos que hubieren dado lugar a sanciones disciplinarias que en total superen los diez días de suspensión durante los últimos dos años.
El proyecto oficial fue informado por la legisladora Arabela Carreras, quien aseguró que el pase a planta es “el resultado de la lucha de los trabajadores y un logro que forma parte de una política de Estado que intenta restablecer a sus carriles normales la carrera administrativa, normalizar el empleo público y lograr una administración más eficiente de la cosa pública”.
La iniciativa fue apoyada por todos los bloques legislativos, aunque cada sector defendió sus diferencias con el oficialismo, sobre todo quienes están en campaña para las elecciones provinciales del 14 de junio. Los legisladores del Frente para la Victoria destacaron, en medio de reproches de los trabajadores, los derechos otorgados por el gobierno nacional. Mientras que Bautista Mendioroz, candidato a vicegobernador del ARI, apuntó tanto al FpV como al oficialismo y recordó la votación de la ley de disponibilidad impulsada por Carlos Soria.
“Nos dijeron que esto es una maniobra electoral, y justamente le estamos dando a los trabajadores la tranquilidad de su estabilidad laboral antes de las elecciones”, replicó el vicegobernador Pedro Pesatti.
Tras la sanción de una ley, los gremios advirtieron que se conformará una mesa de control de los trámites, que beneficiarán en mayor parte a empleados de los ministerios de Salud, Educación y Desarrollo Social.