La compleja realidad que enfrenta la actividad de los taxis ha derivado en una fuerte competencia entre los tacheros, acosados por los controles municipales y por ingresos que tienden a menguar erosionados por la inflación. En este contexto, se ha planteado una cuestión de supervivencia para los que operan en plaza San Martín, algunos de los cuales se cuentan entre los más antiguos del oficio en la ciudad y no disponen de una base para comunicarles pedidos de pasajes. Y es que podrían terminar por dejar el sector, copado en forma creciente por colegas que la consideran parada liberada.
Según el dirigente de la Asociación Civil de Titulares de Taxis y Afines, Sergio Sepúlveda, el Municipio debería controlar más que el principal espacio verde céntrico siga siendo utilizado por los taxistas que se identifican con el lugar hace años y que paulatinamente se han visto reducidos a la mitad de los que eran, al ir perdiendo la exclusividad que tenían para estacionar en el área.
“Están quedando unos 7 autos de TaxiPlaza. En el pasado llegaron a ser unos 12 o 15. Son taxistas que no pueden levantar, salvo alguna excepción, pasaje cuando vuelven de hacer un viaje. Trabajan sólo desde la plataforma y por eso es muy importante que puedan conservarla para ellos. El centro está prácticamente saturado de otras plataformas y si no pueden trabajar bien se van a tener que ir”, afirmó el referente.
Sostuvo que la competencia entre tacheros se ve exacerbada por la fiscalización demasiado acuciosa de los inspectores municipales, por los aumentos en el canon y en lo que cobran las bases, la suba de combustibles y de todos los precios.
La plataforma de Yrigoyen y Miguel Muñoz es codiciada por taxistas que no respetan prioridades.