La reventa de cubiertas y las llantas es la clave para dar con los autores de los robos, aunque las vías de las que disponen los delincuentes para convertir el botín en plata son cada vez más amplias. En Cipolletti, las propias víctimas de robos han descubierto que Facebook es un buen camino para hallar sus bienes, aunque en el caso de las ruedas no resulta tan sencillo: es difícil identificarlas y los perfiles en los que se ofrecen productos “usados” para camuflar la mercancía robada no muestran llantas de ningún tipo.
Esta vez, el robo fue en el barrio San Pablo. La víctima dejó su Volkswagen Gol Trend estacionado en calle San Martín, a metros de Uruguay. Los ladrones pasaron y lo dejaron inutilizable, a la espera de la grúa.
El método de los robarruedas es simple, pero muy arriesgado. Colocan el gato hidraúlico debajo del auto y le sacan las tuercas a la rueda como quien cambia un neumático pinchado. La maniobra es inocultable y requiere de otro vehículo para trasladar las cubiertas. Sin embargo, la banda que opera en la ciudad desde hace algunas semanas no tiene reparos en robar una y otra vez y tampoco al hacerlo en pleno centro, o en una calle transitada a toda hora, como San Martín. Así, en menos de un mes ya le sacaron ruedas a una camioneta en calle Fernández Oro y a un Fiat Duna, en Villegas.
Hasta ahora, no hay indicios sobre la identidad de los ladrones más allá de las sospechas vinculadas a revendedores de autopartes.