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“Los represores se reciclan”

Lo dijo la legisladora Susana Diéguez, víctima de la dictadura, quien impulsó la ley que impide homenajear a funcionarios de esa época en Río Negro.

Para Susana Diéguez, legisladora oficialista rionegrina, no hay margen de duda: quienes fueron una parte responsable de la ingeniería estatal en la última dictadura militar no pueden ser nombrados en cargos gubernamentales.
La diputada habló de la ley que impide en Río Negro la promoción de cuadros, homenajes, bustos o figuras que rindan honores a hombres y mujeres que hayan sido funcionarios dictatoriales.
La norma propone que en todas las dependencias deben ser retirados los símbolos que promuevan a referentes del terrorismo de Estado.
Diéguez fue secuestrada, torturada y estuvo desaparecida. Tras su liberación pudo exiliarse y retornó al país con la democracia. Luego ejerció de docente y militó en las filas del sindicalismo. Finalmente su aparición política se dio en la última elección, cuando fue candidata a legisladora en la lista oficialista, a propuesta del Frente Grande.
El acto de hacer quitar los íconos representativos de la dictadura fue propuesto por Diéguez y votado por unanimidad en doble vuelta en el Parlamento rionegrino.
 
Casos puntuales

Además, se prevé establecer con la reglamentación del artículo 7 de la Constitución la mecánica que simplifique la separación de todo cargo público electivo o designado de quien haya estado involucrado con la dictadura.  
Uno de los casos cuestionados es el de Luis Ramacciotti, secretario legislativo, quien fue funcionario de Legales en Educación en la dictadura. Y en segundo término el de de Carlos “Cacho” Bogado, funcionario de Deportes, que estuvo en Educación durante esos años.
“Lo de Ramacciotti es distinto porque fue empleado, lo dicen todos y él también, un empleado de Legales”, afirmó Diéguez, quien fue más lapidaria con Bogado. “Tendría que haber renunciado pero también tendría que haber una presión social para que eso pasara porque en cambio la gente te dice que es un hombre bueno, que hace gimnasia, que corre.  Es una transformación cultural lo que falta porque me gustaría sintetizar todo lo que piensa la gente pero sé que apenas sintetizo el pensamiento de un sector”, advirtió.