Jorge Luis Henríquez y Facundo Martín Lagos, los dos últimos prófugos de la cárcel local, llevaban una semana alojados en la prisión hasta que el martes escaparon sin mayores inconvenientes. Se trata de dos internos que en su haber cuentan con reiteradas evasiones e intentos frustrados. Habían sido trasladados por disposición del Servicio Penitenciario desde General Roca, ya que de allí también quisieron fugarse. Tiempo atrás habían cumplido parte de su condena en la cárcel cipoleña, pero debido a que ambos se escaparon los habían derivado a esa alcaidía.
Desde el Establecimiento de Ejecución Penal 5 se desmintió que aprovecharan falta de guardias, aunque reconocieron que hay escasez de personal.
Pese a los rastrillajes que realizó personal de la Regional Quinta hasta anoche nada se sabía de su paradero.
El director del penal, Emilio Martínez, desmintió ayer la versión dada por la Policía, que afirmaba que los internos se escaparon por la puerta de entrada de la penitenciaría gracias a que no había controles. Explicó que los presos se fugaron durante el horario de visitas entre las 14 y las 18. Argumentó, llamativamente, que salieron aprovechando la gran cantidad de familiares que estaban en la cárcel y que al momento de irse había un guardia en el perímetro externo, pero que recién notaron que se habían ido cuando vieron que corrían hacia el canal. "La persecución estuvo a cargo de nuestro personal y lamentablemente no alcanzaron a detenerlos pero sí pudieron ver hacia dónde se dirigían fue así que los efectivos de la Subcomisaría 81 dieron con las personas que los trasladaron motocicleta", comentó Martínez.
A los jóvenes se los notificó de la causa que se inició en su contra para luego dejarlos en libertad.
El jefe del penal hizo hincapié sobre la situación de la escasez de personal que sufren desde noviembre y que pese a las innumerables notas y pedidos que hizo no tuvo respuesta. "Ayer me informaron que iban a enviar a nueve agentes de la Policía de la provincia", agregó Martinez. A raíz de la fuga hoy se hará una conferencia de prensa.
Expertos en fugas
Henríquez y Lagos fueron condenados en 2011 por la Cámara Segunda a las penas de 13 años y cuatro meses y 18 años de prisión, para el segundo, por haber asesinado a Eduardo Mello. Se les atribuyó haber matado de un disparo al joven, de 19 años, el 22 de enero de 2009.
En el hecho también estuvo involucrado el hermano mayor de Henríquez y por su participación recibió la pena más dura, 20 años de prisión. A los imputados se los encontró responsable del delito de homicidio en ocasión de robo, agravado por el uso de arma de fuego.
Los tres guardan la particularidad de que contaban con causas en su contra por delitos contra la propiedad con anterioridad al crimen de Mello y que han intentado varias veces escaparse de las cárceles en las que estaban alojados.
Los hermanos Henríquez protagonizaron una de las polémicas fugas masivas, que se registró el 6 de diciembre de 2012. En esa oportunidad huyeron tras haber violentado los barrotes de su celda y evadir los dos alambrados perimetrales que rodean el Penal. Jorge Luis fue atrapado cinco meses después de haberse escapado en un allanamiento que se hizo en una vivienda que se encuentra en el sector del Puente 83. Luego de este incidente fue trasladado a Roca.
Los reclusos son oriundos de la ciudad por lo que se presumía que estarían refugiados en la casa de familiares. Igual, se desplegaron operativos en las rutas para evitar que huyan a otras provincias.