El sindicato estatal se pronunció así tras una reunión mantenida esta semana con la ministra de Educación, Mercedes Jara Tacchia y lo hizo ante "la creciente preocupación" respecto del marco en que debe darse para el regreso a las aulas.
En el actual momento de la pandemia, "la presencialidad debe ser gradual y con protocolos consensuados, además de estar sujeta a un plan de vacunación" en el que se incluye a los porteros, sector que representa la entidad gremial. Educación coincide en el diagnóstico, pero no en la forma de aplicar el retorno gradual. Las escuelas funcionarían con todas sus aulas desde el inicio, aunque rotando a los alumnos.
Rodrigo Vicente, secretario general de ATE Río Negro, ratificó que "no nos oponemos al inicio de clases, pero con condiciones adecuadas y consenso de protocolos por consejo escolar, dependiendo de la complejidad territorial y epidemiológica de cada región". En relación con el estado actual de los edificios escolares, sostuvo que "por supuesto debe existir rápidamente un mantenimiento profundo y general antes del comienzo del ciclo escolar".
La organización dejó bien en claro que la vuelta a clases no puede hacerse a cualquier precio y respondiendo a la presión social, sino que tienen que ofrecerse garantías para cuidar tanto a los trabajadores como a los alumnos, junto con una revisión detallada del estado de los establecimientos".
Además, hizo público que existe falta de personal en el 70 por ciento de las escuelas, demandas de capacitación para porteras y porteros y la necesidad de mejorar el pago de la movilidad y de las horas complementarias. La escasez de porteros también fue denunciada por la Unter Cipolletti. El gremio docente aseguró que en 2020, en el ciclo lectivo que truncó la pandemia, faltaban al menos 65 empleados del servicio de apoyo. Esas vacantes, según ATE y el sindicato docente, no fueron cubiertas el año pasado.