Con niños que pintaban en la vereda y un padre disfrazado de Winnie Pooh, el famoso osito de los dibujitos, los papás y docentes del Jardín 1 realizaron una colorida protesta contra el cierre de la salita de 3 años de la histórica escuela de nivel inicial. La decisión de Educación busca garantizar las vacantes para chicos de 4 años, cuyo ingreso al sistema educativo es obligatorio, pero eliminaría la única sección gratuita para niños tan pequeños.
Los papás se habían reunido el viernes con el gobernador Alberto Weretilneck y la ministra de Educación, Mónica Silva, quienes les ratificaron que el cierre de la sala de 3 depende de la cantidad de inscriptos en la de 4. El mandatario planteó a la Unter que se analizará el reclamo, aunque la prioridad para los nenes más grandes no se modificará.
Por ello, el gremio docente, los empleados del jardín del barrio Flamingo y los papás de los alumnos, junto a los niños, fueron a la plaza San Martín a buscar firmas de los vecinos para presentar un petitorio formal para que no se cambie la actual conformación del primer jardín independiente de la provincia. “La decisión que se tomó es completar primero la inscripción de los niños de cuatro años en todos los jardines y, luego de asignar todas las vacantes, si quedan lugares, abrir las secciones de 3 años”, explicaron desde Educación.
Aunque la resolución del ministerio no determina la eliminación de las salas de tres, la enorme demanda de la ciudad y las complicaciones que se registran todos los años para entrar al sistema público de enseñanza pusieron en alerta a la comunidad educativa. La inauguración del nuevo jardín de infantes del Anai Mapu podría aliviar la situación general, aunque no garantiza la existencia de vacantes.
Además de juntar firmas en el centro de la ciudad, los padres publicaron el petitorio en internet: change.com, para que más vecinos se sumen a la pelea, que -prometen- recién empieza.