Según informaron desde la Cámara de Panaderos, la reunión para acordar la suba convocó a más de 30 comerciantes de la región y así se logró unificar el precio del kilo de pan en ese valor, pero que cada comerciante podrá variar según sus necesidades de venta. Actualmente la bolsa de 50 kilogramos de harina cuesta 300 pesos, y según explicaron los mismos panaderos, creen que luego del
ballotage de mañana sufrirán nuevos aumentos, aunque no los trasladarían inmediatamente al costo que abonan los consumidores.
La suba anticipada por LM Cipolletti se concretará el lunes. Una docena de facturas costará $60 o más y las prepizzas tendrán un valor mínimo de $12.La docena de facturas tendrá un valor de referencia de 60 pesos, mientras que el kilo de masas finas ascenderá de 150 a 180 pesos. Las prepizzas, que costaban 15 pesos por dos unidades, desde el lunes treparán a 20, y si se adquieren de forma individual tendrán un precio de 12 pesos. En estos casos habrá más variaciones, debido a las especialidades o las ofertas de cada comercio.
Los comerciantes cipoleños apuntaron a la especulación de las empresas de molinos, que están retaceando la mercadería y les han remarcado el valor varias veces en pocos meses. "Ya nos anticiparon que va a haber un nuevo aumento para nosotros, pero por el momento acordamos no trasladarlo a la góndola y ver cómo se van dando las ventas con el correr del tiempo", explicó Valdebenito.
Por otro lado, el pan que se comercializa al por mayor a las despensas, que lo ofrecen en bolsas de 500 gramos o un kilo, tendrá un costo de $25 pesos, por lo que en algunos casos en las góndolas podría superar los 30 pesos de base.
Desde la Cámara también se planteó la imposibilidad de cumplir con la nueva ordenanza municipal que les exige distribuir los productos cuando se hace el reparto en bolsas de medio kilo en vez de bolsas de 5, como se viene haciendo. Tal imposición también se traduce en el encarecimiento de los costos de producción y, según detallaron, no cumple una función especifica real a la hora llevar a cabo el reparto.