Empleados municipales desafiaron el intenso calor en la ciudad y salieron a repartir regalos a los niños en el centro cipoleño. Lograron sacarle una sonrisa a un centenar de chicos.
El grupo de trabajadores personificados como Papá Noel sorprendió a todos ayer en la plaza San Martín, sobre todo aquellos que esperaban el colectivo cobre calle Irigoyen.
De golpe se acercó al lugar un grupo de personas vestidas de rojo, y con sombreros, y captaron de inmediato la atención de los más chicos.
Los divertidos trabajadores repartieron alegría y algunos regalitos, y se prestaron a una gran cantidad de todos.
La actividad se llevó en el marco de una propuesta municipal y participaron una docena de empleados, en su mayoría mujeres.