Los empleados de la panadería Rumba, ubicada en al esquina de 9 de Julio y España de Cipolletti se fueron a sus casas después de la jornada laboral del sábado sin poner llave a la puerta de ingreso, que permaneció así hasta hoy a la mañana, cuando personal de la Comisaría Cuarta que circulaba por el lugar noto la situación.
Para fortuna del propietario, el local no fue robado y lo pudo constatar por sus propios medios cuando acudió al llamado de los efectivos, quienes permanecieron en el lugar hasta su arribo.