Los trabajadores cipoleños siguen sufriendo el ataque de los delincuentes, que los golpean donde más duele: sus medios de transporte. Ayer, trascendió un nuevo robo en jurisdicción del barrio Piedrabuena, sobre calle Pastor Bowdler.
Con este hecho, la familia damnificada sumó un segundo incidente delictivo ya que anteriormente le habían sustraído otra moto.
Los ladrones se muestran impunes y no se trata de descuidos de los dueños, sino de hechos que no se pueden prever. Según fuentes policiales, la sustracción que se conoció ayer no fue en la vía pública sino del interior de la propiedad de los dueños.
Los delincuentes se llevaron la moto, tipo Custom, de una casa situada en Pastor Bowdler, muy cerca de la intersección con Bolivia.
Durante esta semana robaron dos motos que luego fueron recuperadas por las víctimas tras el pago de abultadas sumas de dinero.