Los concejales comenzaron a evaluar ayer el nuevo aumento del boleto de servicio de costos, que el Ejecutivo pretende llevar a entre $7,70 y $7,75. El estudio de costos que presentó la Secretaría de Hacienda es el principal sustento del gobierno para hacer lugar al reclamo de la empresa Pehuenche, aunque en el primer debate ya surgieron cuestionamientos respecto de incumplimientos a pedidos del Legislativo y hasta de acuerdos mutuos.
Tras la anterior suba de los pasajes y la polémica implementación del boleto magnético, los concejales ya habían anticipado que mirarían con mayor recelo las futuras ordenanzas relacionadas con la compañía. Esa postura se mantiene en la oposición y hasta podría tener adeptos en los fieles representantes del intendente Abel Baratti dentro del Concejo.
Por los cuestionamientos, el proyecto oficial no tuvo despacho de comisión y se volverá a discutir el martes, en una nueva reunión de labor parlamentaria.
Los concejales tienen dudas sobre el cumplimiento de las frecuencias y los horarios, motivo de reclamos permanentes por parte de los usuarios, y no ocultan su bronca por la ausencia de una oficina céntrica para la venta y recarga de las tarjetas. Los opositores lo reclamaron desde un principio, mientras que el oficialismo, encabezado por Juan José Castro y Alejandro Goya Villagrán, defendió siempre las propuestas del Ejecutivo que beneficiaban a Pehuenche y en medio de las críticas aseguraron que Pehuenche abriría la sede “en no más de 40 días”. Corría diciembre del 2014 y el local aún está pendiente.