Los feriantes de La Saladita atentaron contra el Municipio

Tiraron una bomba de estruendo que explotó en el noveno piso.

La situación con el Paseo de Compras, popularmente conocido como La Saladita, ya está adquiriendo ribetes impensados hasta hace poco. Ayer los feriantes continuaron con la protesta en la esquina de Yrigoyen y Villegas, pero lo hicieron de una manera un tanto más beligerante.
La jornada había comenzado ya algo caldeada. Los manifestantes se expresaban en la vía pública con bombos y estandartes y resolvieron incluso cortar el tránsito cuando, aproximadamente a las 11, una bomba de estruendo explotó en el noveno piso, destrozando los vidrios de la ventana y también la persiana. Quienes transitaban por la vereda del edificio municipal veían con asombro como caían hojas desde el cielo, todas pertenecientes al Consejo de la Mujer, el lugar en el que detonó la bomba.
Desde el Municipio denunciaron esta situación pública y penalmente, responsabilizando a los manifestantes de La Saladita.
Al momento de la explosión en la oficina se encontraba la empleada municipal Beatriz Torres, titular del Consejo de la Mujer, quien no recibió heridas pero sí un susto importante por el que entró en un estado de nerviosismo tal que requirió asistencia médica. De haber estado ubicada en otro sector de la oficina podría haber sido víctima de lesiones de gravedad, teniendo en cuenta los trozos de vidrios que volaron en el lugar.
El intendente Abel Baratti, rápido de reflejos en esta oportunidad, salió inmediatamente a repudiar el atentado sufrido en la sede municipal. Contó, además, que radicaron la denuncia correspondiente ante la Justicia por los daños sufridos.
El jefe comunal calificó esta situación como “un hecho de patoterismo” señalando a los feriantes de La Saladita como los responsables exclusivos.
“No vamos a permitir este atropello de ninguna manera. No se pueden hacer las cosas por presión y que salga como salga. Los responsables del emprendimiento comenzaron de atrás para adelante. No debieron vender stands, ni comprometer a las familias sin haber obtenido la habilitación correspondiente”, remarcó Baratti.
Desde la Municipalidad aseguran que “los responsables de la detonación fueron los manifestantes que se autodenominan miembros de un paseo de compras, que busca ser habilitado, y que para ello aún carece de los requerimientos necesarios como son documentación y planos, medidas de seguridad, entre otros requisitos para cumplimentar dicho proceso y por el cual no ha sido habilitado”.
Por su parte, Ricardo Lucero, uno de los impulsores de La Saladita, dijo desconocer cómo ocurrió el episodio. “Debe haber sido un petardo, una bomba de estruendo que se tiró desde abajo”, señaló.
A pocos minutos de la estruendosa explosión se acercó al lugar una ambulancia, en la que recibió asistencia Torres. También llegó personal policial del área de Criminalística que se encargó de realizar las pericias del caso para tratar de esclarecer fehacientemente desde donde se arrojó la bomba, algo que ayer no estaba del todo claro.
Volviendo al conflicto de base, Baratti manifestó: “No es cuestión de abrir un lugar porque sí, lo que les estamos pidiendo es lo mismo que se le pide a cualquier empresa que viene para poder abrir sus puertas”.
Al respecto, afirmó que si habilitaran un lugar que no está en condiciones podría traer graves consecuencias como lo ocurrido en la Cooperativa Obrera, en Neuquén. “Ahí vamos a tener todos un problema mayor. Se trata de cuidar la integridad tanto de los comerciantes como de los compradores, por eso hasta que no cumplan con todos los requisitos no se les va a dar la habilitación”, agregó.