Así, la medida implica realizar cambios sobre la marcha que complican la tarea institucional de las escuelas. “No pasa por una semana más o menos de clases. Esa no es la discusión. Pasa por una resolución inconsulta, una más del montón, que modifica nuestro trabajo diario”, advirtió Krahulec.
El docente aseguró que la novedad “ha caído muy mal hacia el interior de las escuelas” y se interpreta en el marco de una “política de improvisaciones”. “Es una más de tantas,” añadió. Sostuvo que no hubo una causa que motivara la medida, más que cumplir con los 190 días.
Floriani, por su parte, apuntó que la resolución se emitió fuera del “ámbito democrático” y un día antes de que el Consejo Provincial de Educación sesionara, esto es, el 31 de marzo. Anticipó una serie de reuniones de comisión a partir de este jueves y dijo que es probable que convoquen a un congreso provincial para analizar la situación durante la segunda quincena de este mes.