Las mujeres no podrán ser demoradas en las comisarías de la región, salvo que los policías las encuentren en pleno acto delictivo. La directiva partió de la Regional Quinta y llegó a todas las unidades policiales desde Fernández Oro a Catriel. Se trata de la primera reacción a la grave denuncia de una maestra contra autoridades de la Comisaría Cuarta por una detención ilegal.
La docente, que forma parte de la conducción de Unter en Cipolletti, denunció ante la Justicia que fue a hacer un reclamo a la unidad céntrica y terminó detenida e incomunicada. La habrían metido en una celda por la fuerza y su situación no fue comunicada al Juzgado de Paz por casi una hora.
Los jefes de la Cuarta negaron el hecho, pero la Regional Quinta adoptó una medida llamativa y la vinculó a la denuncia en un escrito oficial. La circular lleva la firma de la comisario inspector Adriana Fabi, segunda al mando de la Regional.
Se trata de una prohibición para alojar en calabozos a mujeres en calidad de demoradas. La única excepción prevista son las detenciones por delitos in fraganti. Un comisario local confirmó la medida a LM Cipolletti, aunque consideró que en la práctica la disposición tendrá menos incidencia de la que se prevé.
Según el texto firmado por Fabi, la decisión se adoptó por “los antecedentes que tomaron trascendencia pública perjudicando la imagen de la institución policial”.
Agentes consultados sobre el impacto de la medida en la causa negaron que la circular sea una admisión de culpabilidad, aunque sí contrasta con la negativa tajante respecto de una detención clandestina que se ensayó desde la comisaría del centro.
Esperan el avance de la causa
El caso
Una docente afirmó que un comisario la atacó y la metió de prepo al calabozo tras identificarla por su actividad gremial.
Golpes
Como prueba, presentó un informe de los médicos del hospital que certificaron lesiones.
Sin notificar
El juzgado de Paz informó que la hora de la notificación oficial de la detención no coincide con la que manifestó la docente.