Más que altas y bajas, varios negocios migraron del microcentro cipoleño hacia los barrios para seguir sosteniendo su fuente de trabajo sin que los maten con un alquiler tan alto. Es que de atrincherarse en un local estratégicamente ubicado sobre la calle Roca, la vedette de la zona comercial, tendrían que tener espalda para aguantar un pago mensual de 30 mil pesos o más.
Las dificultades para vender son de público conocimiento y por algún lado hay que ajustarse el cinturón si quieren sobrevivir a la crisis, de modo que alrededor de 20 negocios, de distinto rubro, ya han decidido mudarse a la periferia, y la tendencia, aunque incipiente, abre la posibilidad de nuevos mercados.
Así lo indicó el titular de la Cámara de Industria y Comercio, José Luis Bunter, luego de realizar un relevamiento sobre las ventas y las bajas y altas comerciales que registraron durante el período comprendido por los meses de enero, febrero y marzo pasado.
“Casi 20 locales del centro se dieron de baja, pero se trasladaron y volvieron a abrir en otros lugares, como calles Esmeralda, Esquiú y Mengelle”, comentó ayer el presidente de la CIC a LM Cipolletti.
Dijo que este fenómeno resulta alentador y puede funcionar, más aún si el crecimiento de la ciudad se proyecta hacia el norte. Mientras que, en ese sentido, manifestó su preocupación por los altos costos que implica pagar el alquiler de un local comercial en el centro cipoleño, al igual que en el resto de las ciudades de la zona del Alto Valle. “Hay que replantearse esta situación, porque es mejor tener un alquiler más bajo que tener el inmueble desocupado durante un período prolongado de tiempo”, reflexionó el comerciante.
“Casi 20 locales del centro se dieron de baja, pero se trasladaron y volvieron a abrir en otros lugares de la ciudad, como en calles Esmeralda, Esquiú y Mengelle”. José Luis Bunter,. Presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Cipolletti
La baja en las ventas
Del relevamiento elaborado por la CIC se desprende que los comercios dedicados a la venta de ropa han sido los más castigados por la crisis, con una caída del 15,7% en sus ventas, de enero a marzo, en comparación con igual período de 2016. Le siguieron los locales que venden muebles, con el 14,9%, y el rubro calzado y marroquinería, con el 13,4%.
Además, el rubro alimenticio tuvo una baja del 4,8%; artículos de librería, del 4,5%; y plástico y caucho, un 5,6%. Fueron once los rubros analizados y la baja fue del 5% en promedio.
Sólo hubo una categoría que se mantuvo y hasta incrementó sus ventas. Todo lo vinculado al metal, fabricación de equipos y maquinarias creció un 2%.
Creen en una reactivación paulatina
“Creo que la ola más grande ya la pasamos y a partir de este mes habrá una reactivación paulatina”, previó el titular de la CIC, José Luis Bunter, quien agregó: “Confiamos en el consumo en cuotas. La gente se acostumbró a esa gimnasia”. Sin embargo, recordó que en 2016 los comercios generaron mucha deuda por la presión impositiva combinada con aumentos de tarifas, por lo que este año tendrán que encontrar la manera de normalizar su situación, lo que hace pensar que recién para fines de 2017 o principios de 2018 se sentirá con fuerza la reactivación económica que se espera.