Los demás comerciantes aseguran que necesitan extender la jornada para que diciembre sea un mes rentable y no quieren liberar a los empleados antes de las 16, lo que truncó el convenio. "Ellos se basan en que es un día laborable, pero todos trabajan de corrido y nosotros sólo les pedimos una hora del día. La Cámara es inflexible, no sé por qué motivo", se quejó Omar Bravo, dirigente del gremio de empleados mercantiles.
Con ese panorama, si no hay un acuerdo de último momento, las siestas del 24 y el 31 serán imposibles y sonarán las bombas de estruendo con las que el gremio escracha a quienes mantienen a los empleados en sus puestos.
El intendente Aníbal Tortoriello se había entrevistado con las partes y les había reclamado que acerquen posiciones para evitar conflictos, aunque por ahora no cumplió su objetivo. El gremio no descartaba un nuevo llamado del jefe comunal a las partes, aunque aclararon que no están dispuestos a firmar un acuerdo que estire la jornada de la Nochebuena hasta después de las 14. Bravo recordó que la Cámara "no se quiso sentar" a discutir en septiembre y redobló la apuesta: "Los invito a debatir desde marzo una ordenanza en la que nos pongamos de acuerdo y evite estos problemas".