En esta época, los frutales más comprometidos son los de carozo, porque maduran antes que los de pepitas. Sin embargo, con las peras y manzanas floreciendo, se acerca el período crítico y la AIC pronostica la continuidad del invierno por algunas semanas más, más allá del festejo que organizan jóvenes y estudiantes para el lunes, cuando oficialmente llegue la primavera.
La otra preocupación de los productores es el gasto al que los obligan las heladas. Según detallaron, se necesitan 1.000 pesos diarios por cada hectárea a proteger. El dinero se destina a la compra de fueloil, el combustible que se quema y suele generar densas nubes de humo sobre el Valle. El riego por aspersión, más eficiente y amigable con el ambiente, se usa en pocas chacras debido a que es más costoso y complejo de implementar.
Debido a la profunda crisis del sector, se suspendieron tareas culturales y muchos chacareros anticipan que sólo combatirán las heladas más intensas.