Aníbal Tortoriello cumplió un año como intendente, después de abandonar la zona de confort del empresario exitoso para zambullirse en la gestión pública con el único objetivo -afirmó- de “servir a la gente”.
En el balance de su primer año como jefe comunal, Tortoriello estimó que hubo un tiempo de aprendizaje, pero que hoy está “con los pies bien sobre la tierra”. “Sé cómo es y se maneja la gestión pública”, aseguró.
El ahora referente del PRO rionegrino se mostró muy conforme con los resultados obtenidos y aseveró que tiene varios motivos para festejar con su equipo de trabajo: “Los servicios públicos están al día, se acomodó la economía, saneamos la deuda y empezamos a invertir más de 20 millones de pesos en obra pública y equipamiento, todo con recursos genuinos”, sostuvo.
Entre otras gestiones, destacó los dos proyectos licitados para repavimentar el barrio San Pablo y el ingreso a la Universidad del Comahue por calle Yrigoyen, con la expectativa de avanzar sobre otras iniciativas que están a un paso de llevar más asfalto en otras arterias, como Illia, Saturnino Franco, el barrio 12 de Septiembre y los recorridos de colectivo en Anai Mapu y CGT.
Según Tortoriello, el plan de inversión que se viene para el próximo año es ambicioso y ronda los 200 millones de pesos. Por eso anticipó que 2017 será el año de la obra pública; y no sólo por el asfalto y los cordones cuneta. Dijo que tienen el aval de Nación con un crédito del BID para reflotar una obra pluvial muy importante para la ciudad, que implicará el entubamiento del canal que corre paralelo a la Circunvalación, entre las vías del tren y un poco más allá de Alem.
Aseguró, además, que se vienen otros cambios para la ciudad como el estacionamiento medido y pago, y el tratamiento en otra ciudad de los residuos sólidos urbanos que genera Cipolletti.
El intendente no olvidó mencionar a las tomas y el proceso de regularización iniciado. En este punto ponderó los avances logrados, aunque reconoció: “No tenemos la varita mágica para dar solución a los problemas de un día para el otro”.
Consideró que “los cambios comienzan a dar resultados” y que uno de los ejes de su gestión, acaso el más importante, es bajar la pobreza. “Por eso estoy en la función pública”, recordó y acotó: “Como cristiano, fue muy fácil para mí abrir los brazos a la gente y escucharlos. Y agradezco las críticas, incluso de vecinos que llaman ofuscados, porque ayudan a mejorar la gestión pública”.
Se expresó muy conforme con los objetivos alcanzados y en lo personal dijo que es un año al servicio de la gente, de modo tal que, aún en los desaciertos, tiene la satisfacción de haber puesto todo de sí para que las cosas salgan bien.
Respecto de las críticas de distintos sectores, manifestó: “El que trabaja se equivoca; y si en ese andar se cometen errores, nos queda pedir perdón y corregirlos para seguir andando. Esa es la filosofía que tenemos. El resultado es importante, pero más importante es hacer nuestro mejor esfuerzo y que esa actitud luego se vea reflejada en el resultado”, concluyó.
Quejas, dudas y cesiones a los privados
En el primer año de gestión de Tortoriello fueron recurrentes las quejas vecinales y algunas idas y vueltas en el Ejecutivo. El permiso a la pirotecnia es un ejemplo. El tema divide las aguas, y al cabo de un año de discusión, el intendente volvió sobre sus pasos y dio marcha atrás con la firme promesa de prohibir la venta. Hoy apuesta por limitar el uso de la pirotecnia.
El jefe comunal entiende, ahora, que si la actividad comercial se prohíbe, surge el comercio ilegal y no se puede controlar. “Será peor el remedio que la enfermedad, por eso creo que el camino es regular y no prohibir la pirotecnia”, concluyó.
Otro de los aspectos cuestionados por los vecinos es la decisión de implementar un sistema de estacionamiento pago en reemplazo del rotatorio, que permite una hora de uso gratuito del espacio. El Ejecutivo defiende su iniciativa, aun cuando el dinero que se recaude irá en mayor medida a una empresa privada que a las arcas municipales. Otra posible privatización, esbozada hace meses pero aún no resuelta, es la de la recolección de residuos.
Opinión. Santiago Varela-Referente de la Unidad Básica del PJ cipoleño
No se ha hecho nada
El balance no es positivo. Somos peronistas, pero prioritariamente somos vecinos que viven, disfrutan y sufren nuestra ciudad y no es bueno lo que refleja nuestra querida Cipolletti. El desinterés por lo social desde la acción pública es manifiesto, y el análisis sencillo y directo de los “logos económicos” que esta gestión esgrime nos lleva a preguntamos “¿a cambio de qué?”. Un año ha pasado y nada se ha hecho. El año que viene será el de la obra pública, dice el intendente; rara forma de instalar lo que se hará por sobre lo que no se hizo. Observar que los servicios básicos no se prestan y, lo peor, la soberbia imperando sobre la razonabilidad política.
Opinión. Bruno Bordignon-Presidente del Comité Cipolletti de la UCR
Preocupado pero optimista
Para hacer un balance, separo la actitud de la gestión. Tortoriello tuvo la actitud de abrir las puertas, aunque nosotros en la UCR tengamos visiones distintas de temas puntuales, como Las Perlas. Considero que eso es positivo. Y se ha mostrado como una persona seria, responsable, ocupada de los temas. En cuanto a la ejecución de servicios y obras, creo que se tendría que haber visto más. Estuvo muy condicionado por la deuda y por eso creo que en el segundo año se van a ver más obras. Además, es un año electoral. Sí, me preocupa la falta de planificación para ponerse adelante de los problemas. Por el primer año estoy preocupado, pero soy optimista.