En este marco, no estaba esclarecido el tema de la alarma que posee el local, que se activó pero que habría sido anulada por los delincuentes. Por las características de la labor delictiva, se presume que actuaron no menos de tres personas y que trabajaron con amoladoras, mazas y barretas.
A su vez, para vencer la resistencia de la inaccesible caja fuerte, utilizaron un potente soplete, que les permitió hacer un corte triangular a la altura de la manija. Desde ese sitio, habrían introducido un brazo para girarla y poder abrir la puerta, indicaron las fuentes.
El local situado en la intersección de las rutas 22 y 151 que se dedica a la venta, compra y permuta de vehículos también tiene cámaras de seguridad. Sin embargo, los autores del robo se cuidaron de no quedar registrados.
Para el dueño del comercio, Juan Carlos Nieto, los delincuentes permanecieron en el interior varias horas. En diálogo con LU19, indicó que tuvieron "todo el tiempo del mundo. La vaciaron, se llevaron algunos valores y dinero en efectivo que había quedado del fin de semana. Pero no había el botín que seguramente ellos esperaban". Las fuentes precisaron que la suma sustraída llegó a los 100.000 pesos y seis cheques, que fueron robados del negocio de harinas. Ayer por la tarde el propietario se excusó de atender a LM
Cipolletti debido justamente a que se encontraba haciendo un arqueo de caja.
Los delincuentes se cuidaron de no dejar herramientas tiradas y los agentes de Criminalística se concentraron en recoger posibles huellas dactilares. Asimismo, se esperaba dar con algún testigo.