Los atletas de Cipolletti aguardan con expectativas la puesta en marcha del protocolo para el regreso de la actividad física, que los tiene a todos “varados” en las rutinas de entrenamiento que llevaban habitualmente antes de la puesta en marcha del aislamiento social obligatorio frente a la expansión del COVID-19.
Desde el municipio ya tienen avanzado un esquema de comportamiento ni bien las autoridades de Salud provincial lo permitan.
Marcelo Pichipil, entrenador e integrante del staff municipal en el área de atletismo, señaló en este sentido que la puesta en marcha del protocolo “aún no tiene fecha cierta” de implementación.
“Este protocolo lo está desarrollando la Secretaría de Actividad Física, Deportes y Juventud (área a cargo de Liliana Artola) con sus directores y jefes. Será evaluado y puesto en común acuerdo con otras áreas del municipio”, explicó el también director de La Corrida.
Incluso informó que también hubo comunicación con el municipio de Neuquén sobre el tema, en particular para ver qué aspectos en común se pueden consensuar. “Seguramente serán parecidos a los protocolos de algunos puntos del país que empiezan a permitir la actividad”, contó.
Entre los puntos salientes de este protocolo que está trabajando el municipio de Cipolletti se destacan “el respetar en primera instancia que la actividad sea al aire libre, el distanciamiento social, como así también el uso del barbijo”, describió, al tiempo que se insistirá “en la no utilización de elementos en común y respetar la hidratación personal”, entre otros aspectos.
Pichipil, ex campeón nacional de salto triple, es palabra autorizada para opinar sobre cuánto perjudica el parate a los atletas. “Los afecta de diferentes maneras. Mucho también tiene que ver las posibilidades de cada uno. Un lanzador sin pesas a disposición tiene más perjuicio que uno que cuente con ellas; lo mismo que un fondista con o sin una cinta de correr, y depende de qué cinta”, explicó. Como se hace en otros deportes, junto con su hermano Diego, también entrenador, mantienen el contacto con los atletas a través del envío de trabajos para que realicen en casa. “Las rutinas que enviamos a nuestros atletas más que nada intentan mantener la motivación, el peso y el sistema inmune alto”, concluyó.