Como pudo, la víctima corrió hasta el puesto policial de la Caminera y contó lo sucedido. El hombre tenía el rostro ensangrentado y se dispuso que recibiera atención médica, explicaron las fuentes. En tanto, las distintas unidades policiales fueron advertidas sobre el robo y se inició un operativo de rastrillaje.
Había transcurrido más de una hora cuando se informó sobre un auto estacionado en Pacheco y Lisandro de la Torre. Efectivos de la Caminera y la Comisaría Cuarta confluyeron en el lugar y no sólo consiguieron atrapar a uno de los delincuentes sino que dieron con un taxista que, en apariencia, lo estaba ayudando a arreglar un desperfecto mecánico.
Los agentes comprobaron que se trataba del auto robado y que se había roto porque “se tragaron el lomo de burro”, destacaron las fuentes.
No dejaron de sorprenderse por la presencia del taxista, quien no supo explicar las razones de la ayuda que le estaba dando al ladrón.