Sin ruido de bombos de fondo, pero con la misma convicción Zambrano reiteró varias veces que tenía una ventaja "de 200 votos". Y se aferraba a una imagen: en la sede central del sindicato el clima no era tan festivo como en las ciudades que visitaba López.
El tercer candidato en discordia, el cipoleño Carlos Aparicio, salió en caravana a celebrar "el triunfo en la seccional, contra los que tenían la plata", pero reconoció que había quedado detrás de las otras listas para el Consejo Central: "Ellos (por López y Zambrano) están palo y palo, con 1800 votos y yo quedé en 1500, pero falta mucho", advirtió. Con esos datos aportados "por los fiscales" de la lista de Aparicio, aún restaba computar casi el 50% del padrón.
10.198 fueron los afiliados habilitados para votar. Anoche faltaba contar el 50% de los votos.
Los números oficiales del recuento de votos recién se conocerán el lunes, por lo que la polémica podría extenderse hasta que la Junta Electoral firme el acta del escrutinio.
La determinación de no realizar un escrutinio inmediato había generado bronca entre los opositores, que anticipaban la confusión y las dudas que eso podría generar. La postura oficial fue postergar el recuento por las grandes distancias entre las distintas seccionales, aunque fue llamativo que ni siquiera se aportaran datos parciales que permitiesen seguir el conteo minuto a minuto.
Al filo de la medianoche, los dos postulantes se mostraban como ganadores, aunque con el paso de las horas la incertidumbre desaparecerá y sólo uno de ellos podrá festejar.