Denunciado por abusar de una joven tras una peña de Boca Juniors, el legislador Rubén López le escribió una carta al gobernador Alberto Weretilneck y al titular de la Legislatura, Pedro Pesatti, en la que oficializó una renuncia que le exigían desde distintos sectores y que el oficialismo evaluaba, en caso de que fuera procesado.
Finalmente, pocos días después de declarar ante la jueza Sonia Martín, y aun sin saber si será procesado por violación, López insistió en una campaña en su contra y se fue del Gobierno.
“Los organizadores de campañas de desprestigio, los que gustan golpear desde la oscuridad escondiéndose en el anonimato, intensificaron sus campañas de desprestigio. Y no conformes con intentar destruirme desde lo sindical, desde lo político, desde lo personal, ahora atacan también a todo aquello por lo que he trabajado incansablemente”, manifestó en su renuncia.
“No estoy dispuesto a permitirlo. Voy a recurrir a mi derecho constitucional de defenderme y vindicarme. Hace algunos meses pedí una licencia sin goce de haberes en la Legislatura. Hoy siento que necesito más tiempo. Y tener la tranquilidad de que puede ser una solución para que no sigan castigando a una fuerza política”, planteó.
López está acusado junto al ex jugador de Boca Luis Abramovich de dopar y abusar sexualmente de dos jóvenes que trabajaron de mozas en una cena. La jueza Martín ya recolectó todas las pruebas del caso y les tomó declaración, por lo que la definición sobre el procesamiento o el sobreseimiento es inminente. La renuncia a la banca permite presumir que López cree que deberá enfrentar un juicio.
El titular del sindicato de la fruta aseguró que es leal y que ese es uno de los motivos de la renuncia. “Espero que mi alejamiento permita un respiro en esta campaña de acoso y difamación que sufre el Gobierno. También me permitirá tener la cabeza más despejada en la elaboración de mi defensa en las instancias que corresponden, a sabiendas de que estoy quitando del medio un elemento de confusión”, manifestó.