Sostuvo: "Lo que ocurrió en Cipolletti es lamentable. Después de todas las recomendaciones, todas las instrucciones que hemos dado a los oficiales, suboficiales y a los nuevos agentes en su formación, ver en Cipolletti en las últimas tres semanas tres denuncias de supuestos abusos policiales es sumamente complicado".
"En principio quiero llevarle a la comunidad la tranquilidad que vamos a corregir esto, en tanto que hacia adentro de la Policía nuestro mensaje es muy claro: deben saber que vamos a ser sumamente inflexibles. No sólo vamos a separar del cargo con la quita del uniforme y el arma a los involucrados, sino que además vamos a colaborar con la Justicia para que los condene como corresponde", señaló.
Weretilneck, enfático, remarcó que el funcionario policial "si no hay peligro, si no tiene ningún tipo de riesgo a su integridad física, debe detener a la persona, llevarla a una comisaría, registrarla y ponerla a disposición del fiscal y del juez".