Como si se tratara de una maldición, el asesino del vecino cipoleño Miguel Ángel Contreras quedó detenido ayer en el lugar donde se produjo el crimen. En apariencia, el hombre que fue condenado por el hecho, Mario Ruminot, ya había tomado posesión de la casa, sobre González Larrosa al 1200.
El procedimiento lo concretó la Brigada de Investigaciones de Cipolletti, con una orden del juez Julio Sueldo y por pedido de la fiscalía a cargo de Martín Pezzetta. Lo particular del allanamiento encabezado por la Policía provincial fue que se llevó a cabo en la propiedad donde se produjo el asesinato de Contreras, quien había sido baleado mortalmente por un hombre que lo atacó con un arma de fuego calibre 22.
Justamente, en el juicio oral que se desarrolló en los tribunales cipoleños, se reveló que el homicidio estaba vinculado de manera directa con la disputa por la casa donde vivía Contreras.
Ruminot fue identificado como el presunto autor de los disparos mortales después de varios meses, y junto con su hermano fueron detenidos en el barrio San Lorenzo de Neuquén. Ambos llegaron a juicio oral, aunque solo se pudo probar la autoría de Mario Ruminot y se le impuso una condena de 12 años y 8 meses. Debido a que la sentencia no estaba firme, permanecía en libertad.
Semanas atrás, el Superior Tribunal de Justicia de la provincia comunicó la denegatoria a un recurso de queja y Ruminot quedó muy cerca de ir a la cárcel. Finalmente, esta semana, la fiscalía de esta ciudad ordenó detenerlo y alojarlo de inmediato en el Establecimiento de Ejecución Penal 5 de Cipolletti.
De esta manera, Ruminot, de 37 años, empezará a cumplir el castigo impuesto por jueces cipoleños y que la familia y amigos de la víctima esperaban hace tiempo para que se haga justicia.